Cuando decidí crear este apartado, lo hice con la intención de homenajear ciertos objetos perdidos en el tiempo pero reencontrados en nuestros días y adaptados a nuestro ritmo y necesidades. Muchos eran los que se me venían a la mente: pastilleros, relojes de bolsillo, bastones con el puño tallado… pero tenía que empezar destacando alguno de ellos, y la verdad, es que me resultó mucho más sencillo de lo que pensaba, la elección fue algo casual, como la mayor parte de las cosas que nos ocurren en la vida.
En uno de mis múltiples viajes a Londres, iba caminando por el pintoresco barrio de Bermondsey, abstraída en mis cosas, pensando cómo daría a conocer mi colección de bolsos, por dónde me tenía que mover, si los bolsos personalizables acabarían gustando a la gente…cuando algo en un escaparate llamó mi atención. Era un camafeo precioso, se veía muy antiguo, con una delicada figura tallada en ónice. Me puse a pensar de quién podía haber sido aquella pieza y mi mente voló imaginando miles de historias, entonces lo tuve claro, el camafeo debía de ser el primer objeto que abriera esta sección de mi blog. Decidí entrar en la tienda y observar de cerca esa preciosa joya. El dueño de la tienda me la mostró amablemente y me contó que relieves tallados en piedra, semejantes a este, habían servido para adornar los cuellos de ilustres mujeres en las cortes francesas. En sus orígenes las piedras que se escogían eran las ágatas por la belleza de sus colores. No quise preguntar el precio, pero por un momento envidié la suerte de la primera dueña de este adorno.
La verdad, es que los camafeos me encantan, creo que veré pocos tan impactantes y con tanto sabor como el que tuve en mis manos aquel día, pero hay que reconocer que ahora podemos encontrar infinidad de camafeos realizados con vidrios y esmaltes muy bonitos y con precio mucho más asequible, la verdad. Creo que este adorno tiene un encanto especial que radica en su sabor a antiguo, no importa que sea una falsificación, tiene un aspecto retro que te permite combinarlo muy bien, independientemente de cuál sea tu estilo.